
GREENPEACE
El alto Guadiana, un patrimonio natural y cultural, ha desaparecido del paisaje en tan sólo 30 años. Las nuevas generaciones han perdido su derecho a disfrutar del entorno natural del río. En su lugar han heredado un cauce seco y un caudal de agua escaso y de mala calidad.
La cuenca alta del Guadiana, con una superficie de 18000 km2, descansa sobre una intensa red de acuíferos, siendo los más importantes en extensión los acuíferos 23 y 24. Esta riqueza en aguas subterráneas permitía la existencia de 106 humedales, incluyendo al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, y cuyo conjunto, denominado "Mancha Húmeda", fue declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1982.
Sin embargo, esta riqueza natural se ha visto totalmente expoliada y destruída por la sobreexplotación, los regadíos sin control y el robo de agua. La explotación de los recursos del alto Guadiana se inició a principios de la década de los 70 con el aumento del cultivo en regadío. El ritmo de extracción fue tal que en tan sólo 10-15 años se secaron los Ojos del Guadiana y dejaron de brotar, los acuíferos 23 y 24 fueron declarados sobreexplotados y se perdió el 60,38% de la superfici natural de todos los humedales. Las Tabñas de Daimiel se mantienen actualmente de forma artificial mediante el bombeo de agua.
Desgraciadamente, este no es el único daño que sufre la cuenca alta. El crecimiento urbanístico desmesurado amenaza con disparar la demanda de agua y ocupar zonas protegidas, como el caso del aeropuerto en zona ZEPA. Los vertidos de aguas residuales e industriales mal depuradas son, en muchos casos, el único agua que circula por los arroyos y lagunas. Son especialmente preocupantes los vertidos del área de Ruidera, Villarubia de los Ojos, Daimiel, Tomelloso, Ciudad Real y Valverde. Los embalses del Gasset, Vegas del Jabalón y Vicario se encuentran contaminados como consecuencia de los vertidos.
Demandas de Greenpeace
A la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG):
* que controle tanto las extracciones directas de los cauces como la sobreexplotación que se está realizando en los acuíferos 23 y 24,
* que cierre los pozos ilegales y ajuste la extensión de los regadíos a las reservas de agua disponibles. Se favorecería así la recuperación de los niveles de los acuíferos y se recuperaría la dinámica natural del río, como en el caso de los Ojos del Guadiana,
* que haga respetar los caudales ecológicos en todos los tramos del río a su paso por Castilla La Mancha,
* que haga un seguimiento más exhaustivo de la calidad del agua que va a los cauces, revisando y controlando las autorizaciones de vertidos de todas las actividades que lo requieren, y llevando a cabo inspecciones periódicas y sin previa notificación,
* que deslinde y haga respetar la zona de Dominio Público Hidráulico.
A la CHG y a la Junta de Castilla la Mancha:
* que lleven a cabo un plan de regeneración del bosque de ribera mediante especies autóctonas, lo que permitiría a los ríos recuperar, en parte, su poder de autorregeneración y autodepuración,
* que creen zonas fluviales protegidas y medidas de conservación para la icitiofauna autóctona.
A la Junta de Castilla la Mancha:
* que impida la especulación urbanística que amenaza zonas especialmente sensibles como Ruidera o las Tablas de Daimiel, entre otras. Se detengan los proyectos inmobiliarios especulativos como el planeado para Ciudad Real,
A la Junta de Castilla la Mancha y a los Ayuntamientos:
* que mejoren la depuración de las aguas residuales urbanas e industriales que se vierten a cauce y revisen el dimensionado de las plantas e implanten sistemas terciarios de depuración de aguas.